En una visita furtiva a un bazar chino encontré un mundo. Ahora descansa plácidamente en mi escritorio. Mi mundo, mi pequeño mundo, lo adoro! En esto consiste la felicidad a veces, en observar largos ratos esas cosas que tontamente nos hacen sentir que la vida es bella porque sí.


2 comentarios:

  1. yo esta tarde he estado en uno y las he mirado de reojo...
    una vez más!
    mart a.

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