La decoración con letras ya hace tiempo que da vueltas por la blogosfera, y no sé por qué siempre me ha atraído la idea. Esta tregua de días festivos por fin he podido ponerme, y wow! qué fácil, qué bonito y qué gran solución para decorar con poco presupuesto! La técnica no tiene ningún secreto, pero hice fotos del proceso por si alguien se pierde un poquito con el pintar/pegar.
Para empezar, compré letras de madera natural. Podéis encontrarlas en tiendas de bricolaje o de manualidades, e incluso las hay de cartón, más económicas y menos pesadas.
El primer paso fue lijar, con lija de grano fino, las pequeñas astillas y asperezas de los bordes. El resto de la madera no hizo falta, ya venían en buenas condiciones!
Después vino el paso "pintura". En mi caso no le apliqué capa de selladora...y no hubiese estado de más hacerlo! La selladora hace que la madera no chupe tanta pintura, además de dar un aspecto más uniforme. Para pintar usé restos de pintura plástica...mucho mejor usar laca para madera, acrílico u otra pintura específica. Pero como era festivo y no podía salir a comprar, tiré de materiales que rondaban por casa...
Cuando la pintura estuvo bien seca, perfilé con lápiz las letras en el papel, y recorté las formas. Para "forrar" y decorar las letras, en mi caso, usé papel de scrapbooking (son como cartulinas decoradas). También se pueden decorar con otros materiales: telas, papel de decoupage (más fino, tipo papel de seda), papel de periódico...imaginación al poder!
Una capa más de pintura en los cantos y primera capa de pintura en la parte frontal... Un consejo: intentad que no os queden goterones, así os evitaréis tener que lijarlos después!
Con la pintura seca y bien seca vino el paso de pegar el papel a la madera. Yo usé cola blanca, la típica del cole, que al secar queda transparente y se limpia bien con agua. La apliqué con rodillo de espuma, mucho mejor que la pinceleta porque queda una capa fina y uniforme.
Después de unas horas de reposo para que el papel quedara bien adherido, limé con una lima de uñas todos los cantos (...que eran muchos!). Al limarlos queda un acabado más pulido, el papel parece "fundirse" con la pintura y los bordes se difuminan. Un consejo a la hora de limar: siempre de arriba hacia abajo!
Y al final...tachán! Las letras juntas y acabadas! Elegí la palabra volare, volar en italiano, por dos motivos: porque me encanta el italiano por un lado y porque pienso colgar las letras en el cabecero de la cama...y acordarme cada día al levantarme y al acostarme que, en la vida, lo importante es ¡no dejar de volar! Prometo enseñaros el resultado cuando tenga tiempo de colgar las letras, a cambio espero ver vuestras propuestas si os decidís a hacer este D.I.Y.!