Ayer os presentaba a mis animalitos de arcilla polimérica. Hoy os enseño dónde acabó uno de ellos!
Mirando las estadísticas de Blogger vi que una de las entradas más visitadas en este blog era
ésta: Agendita de mi amor, y pensé que quizás os interesaría ver más ejemplos de cómo "customizar" objetos de papelería. Yo soy muy de estas "chorraditas", así que aquí va un DIY papelero.
Como libreta base, mejor elegir una libreta sin espiral (con el lomo grapado o cosido) y con tapas no demasiado gruesas. Éstas eran geniales para mí, porque además por dentro eran de renglones, como las de antes!
Para decorarlas, reuní todo tipo de materiales que daban vueltas por casa: cintitas de raso, puntillas, trocitos de telas chulis, recortes de papeles, botones viejos, pegatinas,... Y mi osito de arcilla polimérica, al que le di una capa de pintura roja. No sirve decir que en vuestra casa no hay nada...no es posible! Seguro que tenéis algún collar viejo del que aprovechar las cuentas, o imperdibles de esos que vienen en la ropa con las etiquetas, o cajas de cereales o de té o de galletas con estampados bonitos...todo sirve! Imaginación al poder!
¿Y qué hacer con todo ello? Pues aquí os enseño varias "técnicas" que usé. Si tenéis máquina de coser y atrevimiento (no hace falta saber mucho de costura para ésto!) podéis usarla para bordes, puntillas,... Si no tenéis máquina, sirve igual una aguja e hilo de bordar, que es más grueso que el hilo de coser. El borde de la roseta del osito rojo, por ejemplo, está hecho con puntadas a mano con hilo de bordar.
Si queréis añadir textos, podéis elegir tipografías curiosas e imprimir con la impresora de casa. Cuando imprimimos sobre trocitos de papeles, el truco es primero imprimir en un folio normal, y luego poner el papel bonito con cinta de carrocero (la de los pintores) en el lugar exacto donde cae el texto.
Como pegamentos, se puede usar la pega de barra, aunque es flojita. Yo os recomiendo la cinta adhesiva de doble cara, mucho más potente. Y por supuesto, el arma casi imprescindible: la pistolita de silicona caliente! Con ella todo queda pegado y bien pegado: botones, adornitos de crochet, osos de arcilla polimérica...todo!
En esta imagen no sale, pero no olvidéis la grapadora! Poner grapitas con cierta gracia da un toque especial.
Así quedaron las mías, que ya tienen destinatarias. Os recomiendo dedicar unos minutos a pensar cómo os gustaría que fuese el resultado. Dadle vueltas a aspectos como quién recibirá esa libreta, para qué la usaréis, si os gusta más naïf, o más sobria... Todo trabajo previo evitará que os bloquéeis durante el proceso...
Y por último, unos detalles. En la primera imagen, cómo disimulé las costuras de la tapa por dentro, con cintas adhesivas decoradas (washi tape). Y en la segunda, cómo rematar el pie de la tapa con un simple lacito.
♥
Espero que os guste este DIY!
Y si os han gustado mucho mucho pero no tenéis tiempo/ganas de
poneros a ello, escribidme un email y os cuento cómo encargar vuestras propias libretas personalizadas.
♥