Querida Nigella:
Quería contarte que estas navidades me autorregalé (por fin) tu libro, taaan bonito, tan lleno de cosas apetecibles, y que tan bien queda en la estantería, junto a los de Murakami!
Confieso que soy fan tuya incondicional, de tu actitud, de tu sexy-natural-tengocurvas, de la polémica que te acompaña y que tan bien llevas, hasta de tu "casta" medioaristócrata.
Si hay dos mujeres en quien no me importaría reencarnarme tú serías una...la otra es Martha Stewart...
Ay! Nigella! Tú, que nunca tamizas la harina, que no mezclas los ingredientes por tandas sino que los juntas todo en bols, tú, la golosa, la que a tanto azúcar blanco y moreno vas y le echas ¡miel!!!, tú hoy me has ganado para siempre. Y aunque una de las recetas casi acaba en la mismísima basura, la otra me ha robado el corazón, el estómago y la salud de mi hígado forever forever.
Siempre te estaré agradecida, tu fan hoy más que ayer.
♥
Y ahora sí, mi experiencia con la receta de Muffins de pera y jengibre de Nigella Lawson:
Ingredientes:
250º de harina
2 cucharaditas de levadura en polvo
150g de azúcar blanco
75g de azúcar moreno
1 cucharadita de jengibre molido
40ml de yogur
(yo no tenía, así que le puse la misma cantidad de queso blanco batido)
125ml de aceite vegetal
(mejor si es de girasol, es más suave y no deja tanto rastro como el de oliva)
1 cucharada sopera de miel
(si no os gusta muy dulce, yo recomendaría obviar este ingrediente)
2 huevos
300g de pera, pelada y cortada en daditos pequeños
(si no tenéis pera también sirve manzana, con jengibre o canela queda muy rico)
Precalentamos el horno a 180º-200º y preparamos los moldes para magdalenas. En mi caso decidí aprovechar estos moldes para mini-panettones...error! Demasiado gigantescos y sólo me salieron 5. En el caso de usar moldes de tamaño normal deberían salir unas 12 unidades.
En un bol, mezclar la harina, la levadura en polvo, los dos azúcares y el jengibre. En otro bol batimos, con batidora de varillas, el yogur, el aceite, los huevos y, si la ponéis, la miel. Una vez bien batido, cuando el huevo tiene color amarillo claro, lo vertimos en el bol de los ingredientes secos. Con una espátula mezclamos bien, y añadimos a continuación la pera (u otra fruta) cortada.
Con una cuchara vamos rellenando los moldes o cápsulas. En mi caso, rellené 3/4 partes de la cápsula...e imagino que gracias a que era mucha cantidad y a las dos cucharadas de levadura, la mezcla empezó a derramarse de los moldes a los 7 minutos de cocción. Snif, snif! Os recomiendo rellenar un pelín menos de lo habitual, por si acaso!
Espolvoreamos un poco de azúcar moreno sobre los muffins y horneamos unos...¿20 minutos?. Aquí viene la parte buena...Mis muffins no estuvieron 20 minutos en el horno...estuvieron casi 60!!! Estoy convencida de que mi fallo fueron los moldes, demasiado grandes, pero también creo que 200º es demasiado fuerte y que 20 minutos quizás resultarían insuficientes para un molde normal. Yo recurrí a taparlos con papel de aluminio para que no se achicharraran por arriba, bajé el horno a 180º (quizás un pelín menos) cuando ya habían pasado veinte minutos de cocción y ahí los dejé, hasta que conseguí que el palillo saliera limpio.
Mi resultado: muy tiernos y ricos por dentro, muy crujientes y con crosta (como caramelizados) por fuera. A pesar de los inconvenientes sufridos, el veredicto es muy ricos, aunque un pelín demasiado dulces para mi gusto.
¿Alguien por aquí que haya probado la receta? ¿Y qué tal os fue?
¿Alguien se anima a probarla y compartir la experiencia?
*Nota: esta es la parte I, la de la receta que casi acaba en la basura. La de la conquista es otra, las mejores galletas de chocolate que he probado hasta ahora. Y os la enseñaré en poquitos días, que como siga este calor ya no apetecerán tanto.